El Gobierno del Paraguay, a través de una noticia oficial, expresó este viernes su formal desagrado y rechazo a las declaraciones del presidente brasileño sobre la guerra contra la Triple Alianza. Solicita igualmente, como reparación al Paraguay, la devolución de trofeos de guerra y documentos históricos relacionadas a la contienda bélica.
La nota formal de rechazo a las manifestaciones del presidente Luis Inácio Lula da Silva fue entregada este viernes al embajador brasileño en Paraguay, José Antonio Marcondes, por parte del canciller nacional Rubén Ramírez y del vicepresidente de la República, Pedro Alliana.
En su texto, la nota rechaza en todos sus términos las expresiones del presidente brasileño, quien había manifestado que la guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay se desató tras una invasión de este último al territorio brasileño.
Estas expresiones, según la nota, presentan de manera distorsionada hechos históricos de singular relevancia para el pueblo paraguayo.
«Los acontecimientos que marcaron profundamente la historia de nuestros pueblos deben ser abordados con responsabilidad y espíritu de reconciliación, sobre la base del respeto recíproco y del reconocimiento de la complejidad de los procesos que determinaron su desarrollo», expresa el documento.
Así también, en su respuesta a las expresiones de Lula, el Gobierno del Paraguay expresó que es oportuno «trabajar en conjunto para cerrar definitivamente las heridas de esa trágica contienda».
«Para ello consideramos que la devolución del Cañón Presidente López; del Cañón Cristiano; de los demás trofeos de guerra así como la entrega de copias de todos los documentos históricos sobre la Guerra de la Triple Alianza que obran en los Archivos de la República Federativa del Brasil, constituirán un apreciado gesto de reparación para con el Paraguay», manifesta.
Este planteamiento debe ser encauzado a través de los canales diplomáticos correspondientes, en el marco del diálogo franco y constructivo que caracteriza las relaciones entre ambos Estados, añade el docuemtno.
La nota presentada también pone a conocimiento del Gobierno del Brasil que ambas Cámaras del Poder Legislativo paraguayo se pronunciaron sobre las declaraciones del presidente Lula, rechazándolas en su totalidad.
Voluntad para mantener un diálogo franco
En conferencia de prensa, luego de presentar la nota al embajador, el vicepresidente de la República expresó la distorsión de los hechos históricos no contribuye a consolidar el futuro común de nuestros pueblos y que, por el contrario, reviven viejas aflicciones que afectan la dignidad de sus habitantes.
«Es por eso que debemos trabajar en conjunto para cerrar definitivamente las heridas del pasado, abordar esa etapa de nuestra historia con prudencia, con responsabilidad y, sobre todo, con apego a la verdad histórica», dijo el vicepresidente.
Así también, señaló que Paraguay y Brasil comparte una extensa historia de cooperación y una agenda común de enorme importancia para el desarrollo de nuestros pueblos.
«Por ello, reafirmamos nuestra voluntad de mantener un diálogo franco, respetuoso y constructivo. La historia no debe ser motivo de división entre nuestros pueblos, sino un aprendizaje, un punto de partida para construir un futuro de entendimiento. Prosperidad y cooperación para el Paraguay y el Brasil», añadió el vicepresidente.
Fuente: www.ip.gov.py

