Concluyeron trabajos de mantenimiento en las ruinas del templo “San Carlos de Borromeo”, de la ciudad de Humaitá. Las tareas permitieron limpiar de malezas del emblemático edificio que es el mayor símbolo de la resistencia del pueblo paraguayo en la Guerra Contra la Triple Alianza.

El pedido fue realizado por la Municipalidad de Humaitá ante la Secretaría Nacional de Cultura (SNC).  Las labores fueron ejecutadas por técnicos especializados en protección y conservación patrimonial, liderados por el Lic. Edgar Paredes, jefe técnico de la Misión Jesuítica de Trinidad- Itapúa. 

Esta actividad fue apoyada por la Secretaría Nacional de Turismo (SENATUR), la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), la Gobernación de Ñeembucú y la comuna local. Todas estas gestiones tuvieron el acompañamiento del vicepresidente de la República, Pedro Alliana.

Por ese punto se ejecutó la retirada de la guarnición de Humaitá, entre la noche del 24 y la madrugada del 25 de julio de 1868, cuando la reliquia fue severamente bombardeada, en diversas ocasiones desde el comienzo de la conflagración

Estaba rodeado por una fortificación en cuadrilátero, donde se desarrollaron las batallas más trascendentes en la primera etapa de la guerra. Su templo fue inaugurado el 1 de enero de 1861.

San Carlos Borromeo, a quien estaba dedicado la iglesia (Arona, Ducado de Milán, 2 de octubre de 1538 – Milán, 3 de noviembre de 1584) fue un cardenal italiano y arzobispo de Milán, y uno de los grandes reformadores católicos de la época postridentina. Era sobrino del papa Pío IV y la Iglesia católica lo venera como santo.