Uno de los crímenes que conmocionó al mundo musical de la década de los 90’ fue sin duda el asesinato del rapero Tupac Shakur, pero más allá del hecho en sí, el crimen se sostuvo en el tiempo como un “misterio sin resolver”, hasta que, ayer 31 de agosto, un Tribunal de de Distrito de Nevada, específicamente en el Condado de Clark ubicado en la ciudad de Las Vegas, condenó al exjefe de pandilla Duane «Keffe D» Davis por orquestar el asesinato del ídolo del Hip-Hop.
El jurado lo declaró culpable del asesinato de la superestrella en un tiroteo desde un vehículo en movimiento perpetrado en Las Vegas el 7 de setiembre de 1996.
Uno de los elementos claves que el Jurado tuvo en cuenta para su veredicto fue la grabación de una entrevista policial de 2008 en la que Davis decía que estaba en el coche desde el que se efectuaron los disparos, pero que él mismo no había disparado las balas que mataron a Shakur.
Los fiscales sostuvieron que, si bien Davis, como exlíder de la pandilla callejera South Side Compton Crips, no disparó él mismo el arma, ordenó el tiroteo y proporcionó el arma que su sobrino Orlando Anderson utilizó para abrir fuego.
Pero Anderson murió en 1998 en un tiroteo no relacionado con este caso, tras haber negado su participación en el asesinato de Shakur, pero dejó el cabo suelto en la historia.
El rapero tenía 25 años cuando fue asesinado y se perfilaba para ser el máximo referente del género, ya que a su corta edad vendió más de 75 millones de discos en todo el mundo.
Por su parte, la defensa de Keffe D, quien hoy tiene 63 años, anunció que apelará la sentencia.
La jueza Carli Kierny dictará la pena el próximo 13 de octubre, mientras tanto Duane «Keffe D» Davis permanece retenido sin derecho a fianza en el Centro de Detención del Condado de Clark mientras espera su audiencia de sentencia.
Medios estadounidenses sostienen que podrían sentenciarlo a cadena perpetua y en ese contexto, pasaría a guardar reclusión en la Prisión Estatal de Ely, un centro considerado de máxima seguridad.
Fuente: BBC

