La jornada reunió a doce equipos, distribuidos en tres categorías, que llegaron a esta instancia decisiva demostrando que el deporte es mucho más que competencia: es encuentro, disciplina, valores y comunidad. Familias, entrenadores y vecinos acompañaron cada partido en un clima de entusiasmo y orgullo barrial.
Ganadores de la jornada – Equipos clasificados a la final
Sub 9:
- San Pedro – Etapa 1
- Itá Paso
Sub 11:
- Barrio 8 de Diciembre – Itá Paso
- San Isidro – Etapa 1
Sub 13:
- San Isidro – Etapa 4
- Barrio 8 de Diciembre – Itá Paso
Estos equipos disputarán la gran final de la sexta edición del torneo, representando a sus barrios y a una comunidad que apuesta al deporte como camino de crecimiento.
La palabra de un referente histórico
La jornada tuvo un condimento especial con la presencia de Pipino Cuevas, histórico referente del fútbol paraguayo, quien compartió con los niños y les dejó un mensaje que emocionó a jugadores y familias:
“Desde hoy empiecen a soñar. Antes de dormir imagínense jugando en los mejores estadios del mundo, haciendo los goles más lindos. Pero para que esos sueños se cumplan, hay que prepararse desde ahora, con disciplina, con la cabeza y con el corazón.”
Su acompañamiento fue recibido con entusiasmo y respeto, sumando inspiración a un proyecto que ya forma parte de la identidad deportiva y social de Encarnación.
Un proyecto con hechos
El impulsor de la iniciativa, Sebastián “Cheba” Remesowski, destacó el sentido profundo del programa:
“Goles por mi Barrio demuestra que cuando el deporte se vive desde los valores, se transforma en una herramienta poderosa para unir a los barrios, generar oportunidades y acompañar sueños. Acá no se trata solo de goles, se trata de estar presentes.”
Más de 12.000 niños y jóvenes ya formaron parte del proyecto, que utiliza el fútbol como herramienta preventiva frente a las adicciones, promoviendo el trabajo en equipo, el respeto y la inclusión. Algunos de ellos incluso lograron dar el salto al fútbol formativo en otras ciudades del país, consolidando al programa como un modelo que hoy es replicado por municipios, gobernaciones y programas públicos, inspirados en su impacto social.
Las semifinales marcaron un nuevo capítulo de un proyecto que crece año a año y reafirma una convicción clara:
cuando el barrio juega, gana toda la ciudad.





