José Antonio Kast ganó con contundencia la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Chile y se convirtió en el primer defensor de la dictadura de Augusto Pinochet en alcanzar el poder tras el retorno de la democracia en el país andino.

José Antonio Kast gana las elecciones presidenciales en Chile. Foto: Redes

El ultraderechista obtuvo el 58,1% de los votos frente al 41,8 % de la candidata de la coalición de centro-izquierda, Jeannette Jara, en un proceso con sufragio obligatorio por primera vez en unas presidenciales, en el que el voto blanco y nulo se multiplicó respecto a la primera vuelta.

En su primer discurso como presidente electo, Kast agradeció su victoria a Dios, al que le pidió sabiduría y templanza para un gobierno que arrancará el 11 de marzo del 2026.

“Nada sería posible si es que no tuviéramos a Dios. Y eso es algo que no podemos dejar de reconocer. Nada ocurre en la vida para los que somos de fe, que no sea en relación directa con Dios. Y ahí decir que para mí es un honor, una tremenda responsabilidad el mandato amplio que hemos recibido hoy día”, expresó.

En otro punto, apeló a la unidad del país, prometió gobernar para todos los chilenos, agradeció el apoyo del ultraderechista Johannes Kaiser, a la derecha tradicional y a su líder, Evelyn Matthei. Igualmente, valoró el coraje de su rival, para quien pidió respeto a pesar de las diferencias.

Además, reiteró sus políticas represivas para contener la migración irregular y la violencia, pero atemperó el tono y, sobre todo, rebajó las expectativas que alimentó durante la campaña al pedir paciencia porque los cambios “no se pueden hacer en poco tiempo”.

Fuente: EFE