Trabajadores paraguayos y argentinos ingresaron juntos a la obra, banderas en alto, marcando el inicio de una nueva etapa que une a dos países a través del trabajo y la energía.

Reactivamos oficialmente las obras civiles y electromecánicas del proyecto, que permitirá incorporar más de 270 MW de energía limpia y generará 1.000 empleos directos en ambas márgenes del río.

Este momento no es solo técnico: es humano, histórico y profundamente binacional.

Es la certeza de que, cuando Paraguay y Argentina trabajan unidos, los sueños avanzan y se hacen realidad.

Aña Cuá significa más energía, más futuro y más oportunidades para nuestra gente.

¡La fuerza de dos naciones vuelve a ponerse en marcha!