El Directorio Ejecutivo del Grupo Banco Mundial aprobó un nuevo Marco de Alianza con el País (Country Partnership Framework, CPF) para Paraguay, que orientará el trabajo de la institución entre 2027 y 2034 y respaldará la transición del país hacia una economía más competitiva, resiliente e impulsada por el sector privado.
La estrategia contempla la movilización de al menos US$2.000 millones durante la primera fase de implementación, mediante un enfoque conjunto del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), la Corporación Financiera Internacional (IFC) y el Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA). El plan combinará financiamiento, asistencia técnica, conocimiento especializado y garantías para apoyar proyectos de desarrollo e inversión.
Según el Grupo Banco Mundial, el nuevo marco está alineado con el Plan Nacional de Desarrollo Paraguay y busca fortalecer las condiciones para un crecimiento económico sostenible, la generación de empleo y una mayor participación del sector privado en el desarrollo del país.
El director de la División del Banco Mundial para Argentina, Paraguay y Uruguay, Peter Siegenthaler, señaló que la nueva etapa de cooperación se enfocará en acompañar a Paraguay para sostener un crecimiento económico liderado por el sector privado, fortalecer la resiliencia y generar empleos de calidad.
Por su parte, el director de la División de IFC para Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay, Manuel Reyes Retana, afirmó que la inversión privada será determinante para la próxima etapa de crecimiento del país y destacó que el trabajo coordinado entre las entidades del Grupo Banco Mundial facilitará la captación de capital y ampliará las oportunidades para las empresas.
El Marco de Alianza se estructura en dos áreas estratégicas. La primera apunta a consolidar las bases para un crecimiento resiliente mediante inversiones en conectividad, logística, infraestructura energética, resiliencia climática y el fortalecimiento del capital humano a través de mejoras en los sistemas de salud y educación.
La segunda se centra en impulsar la productividad y la inversión privada mediante el fortalecimiento del clima de negocios, la ampliación del acceso al financiamiento, especialmente para micro, pequeñas y medianas empresas y emprendimientos liderados por mujeres, así como la movilización de capital hacia sectores con alto potencial de crecimiento, entre ellos la agroindustria, la silvicultura, las energías renovables y la manufactura.
El Grupo Banco Mundial destacó que el nuevo marco da continuidad a más de 75 años de cooperación con Paraguay y busca acompañar reformas e inversiones que transformen las fortalezas económicas del país en mayores oportunidades de desarrollo y en beneficios sostenibles para la población.
Fuente: www.ip.gov.py